No fue ni invierno, ni verano. No fue en aguacero, no fue de madrugada. No fue nunca y lo que lloro ahorita, lo lloro porque nunca sucederá.
Llámame insensible, dime que nunca sentí nada por esa persona. Encárame todas las puteadas y desestima todos los te quiero. Mátame sin hacerme daño y písame hasta hacer trisas eso poco que quedaba de mí y que ahora ya no queda nada.
¿Y aun crees que no siento nada verdad? Que ciega es la gente ahora que ve con ojos, no ve ni con los oídos, no ve ni con el tacto.
Date cuenta, no hay clima. No hay horas, no hay momentos. Date cuenta que estas lágrimas no son de éste momento sino de siempre.
Ya no. Ya no me pises. De todas maneras ya estoy hecho trisas.
Hoy se fue la persona y sin decir adiós. Sin un hasta luego, sin un quizá pronto vuelva. Se fue. Me entiendes ¿mierda?, se largó sin abrir la puerta y sin tirarla de golpe; se largó sin moverse para que no tenga sentido el que salga corriendo detrás de ella. No se movió y se fue. Nada se movió y se fue. En el momento en que se fue, también se fueron las estaciones y la hora y el clima y todo. Se fue con ella todo.
Ya no. Ya no me pises que ya no queda nada.
Por favor ya no me hables, date cuenta que en los momentos que estuvo ella, fueron los momentos en que hubo horas, estaciones y climas. ¿Cómo pretendes que me olvide de eso? Ya no me rememores esos momentos en que tu te hacías que te desvivías y me despreciabas.
Eso es. Me despreciabas porque ya te imaginabas este momento, ¿verdad? Estabas esperando que llegue este momento para que tus tantos desprecios se concretice en la estocada final. Que hipócrita resultas siendo.
Tal vez ella no se fue, sino yo me fui y la dejé.
¿O tal vez siempre me porté así? ¿Tu crees? Que me hacía el muy sabio y nunca me aferré a las cosas como debieron ser. Como tal vez tu aprendiste a hacerlo de forma tan exagerada.
Pero si volvías de lo encantado o lo parco total cuando volteabas luego de saludar a alguien. ¿No recuerdas? Eras fingidor en verdad, no me mientas. Ya sé que te importaba muy poco mis ganas de expresarme sin limitación y ganarme tantas cosas como perder muchas. Pero eras fingidor en el fondo, ¿O no?
¿O tal vez era yo quien nunca sonrió y siempre fue parco? Eso también es cierto ¿verdad? Que confusión por Dios. ¿Quién esta en lo cierto?
Pero eso que importa ahora. No me desvíes para confundirme siempre más. Estamos hablando de lo otro. Estamos hablando que no me resuenes eso que lo tengo más que presente. Que fueron mis momentos de vida. Que fueron mis momentos que tenía y que tengo hasta éste segundo donde ya no tengo nada.
No me digas más por favor. No me pises más, tampoco.
Aprende por Dios a ver con tus cinco sentidos.
Trata de entrar a mi mundo como yo quizá muy gustoso o algo jodido lo hubiese hecho; claro está, ahora ya no puedo, ya no tengo tiempo, ni estación, ni clima. Ya no tengo nada. Ya no esta ella.
Perdón, lo siento. Ella si esta. Ella siempre esta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario