Es de noche ya; escucho la bulla de carros aún y todavía no tengo sueño. Me gustaría tenerlo. Creo que ahorita lo único que espero es tener sueño. Ya para qué querer hacer algo más o esperar que suceda algo más. No soy conformista, al menos no ahorita, pero estoy totalmente satisfecho, contento y grato con todo lo que hoy, hasta ahorita, ha sucedido.
Se que no es la primera vez que lo digo, se que tampoco es la última. Pero ayer fue ayer y mañana es mañana. Hoy quiero pensar que es mi primera vez que me siento tan risueño y también quiero pensar que hoy ha salido, en alguna parte del mundo, la luna. Quiero pensar que no he desperdiciado ningún segundo y que he cumplido todos mis sueños hoy. De veras quiero matizar este día para mostrarlo como el mejor en toda mi vida. Así todo haya sido sólo imaginativo o rutinario: lo siento como un día mágico.
Descubro que la plática y la comida son una de las cosas más sobresalientes de la vida y con mayor razón si es que suceden con la persona indicada. Con la que precisamente tiene que ser y con la que te hace olvidar que el día es hoy y te quita de tiempo alguno, te hace ignorante de la dictadura en que nos tiene el reloj y el calendario y te exonera de la cuenta regresiva de la muerte, te extradita de la vida y de la muerte a la vez y te nacionaliza inmortal. Inmortal porque te hace conocer nuevamente lo que hace 10 meses conoces pero que se te hace nuevo inmediatamente. Te olvidas si haz cometido pecados o si haz hecho todas tus responsabilidades, conoces el amor como de suerte, como si no lo merecieras, como si fuera una oportunidad única y como si fuera para sólo una vez en la vida. Conoces el amor y te crees leyenda porque lo conoces.
Eso es, te crees leyenda. Porque de allí nace la alegría y júbilo que te embarga y que no te lo quita nadie. De allí que quitas toda barrera y muro oscuro para ver que esa persona indicada que te acompaña, es la mejor persona del mundo. De allí que descubres que no hay mas remedio que declararle la guerra y querer hacer revolución contra la política maldita del tiempo.
¿Dónde estarás ahorita? ¿Dónde que me muero de miedo de tenerte lejos? ¿Dónde? que siento que el tiempo ha hecho una alianza con el espacio para darme cuenta que nunca podré ganarle la guerra. Que tendré que rendirme. Que estoy perdido. Que tal vez es inaudito hacerle la lucha o seguir en pie.
Es de noche, aún.
Se que no es la primera vez que lo digo, se que tampoco es la última. Pero ayer fue ayer y mañana es mañana. Hoy quiero pensar que es mi primera vez que me siento tan risueño y también quiero pensar que hoy ha salido, en alguna parte del mundo, la luna. Quiero pensar que no he desperdiciado ningún segundo y que he cumplido todos mis sueños hoy. De veras quiero matizar este día para mostrarlo como el mejor en toda mi vida. Así todo haya sido sólo imaginativo o rutinario: lo siento como un día mágico.
Descubro que la plática y la comida son una de las cosas más sobresalientes de la vida y con mayor razón si es que suceden con la persona indicada. Con la que precisamente tiene que ser y con la que te hace olvidar que el día es hoy y te quita de tiempo alguno, te hace ignorante de la dictadura en que nos tiene el reloj y el calendario y te exonera de la cuenta regresiva de la muerte, te extradita de la vida y de la muerte a la vez y te nacionaliza inmortal. Inmortal porque te hace conocer nuevamente lo que hace 10 meses conoces pero que se te hace nuevo inmediatamente. Te olvidas si haz cometido pecados o si haz hecho todas tus responsabilidades, conoces el amor como de suerte, como si no lo merecieras, como si fuera una oportunidad única y como si fuera para sólo una vez en la vida. Conoces el amor y te crees leyenda porque lo conoces.
Eso es, te crees leyenda. Porque de allí nace la alegría y júbilo que te embarga y que no te lo quita nadie. De allí que quitas toda barrera y muro oscuro para ver que esa persona indicada que te acompaña, es la mejor persona del mundo. De allí que descubres que no hay mas remedio que declararle la guerra y querer hacer revolución contra la política maldita del tiempo.
¿Dónde estarás ahorita? ¿Dónde que me muero de miedo de tenerte lejos? ¿Dónde? que siento que el tiempo ha hecho una alianza con el espacio para darme cuenta que nunca podré ganarle la guerra. Que tendré que rendirme. Que estoy perdido. Que tal vez es inaudito hacerle la lucha o seguir en pie.
Es de noche, aún.
1 comentario:
Es bueno tu blog, te felicito.
Muy lindas cosas pusiste.
El mio es asi, por si te interesa.
http://www.actividadeshumanas.blogspot.com
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