domingo, 3 de agosto de 2008

Ellos son niños... yo dejaré pronto

10 años a jugar al que se burla de las casacas de promo y de reirse de como lloriquean cada vez que a los grandazos de 5º le dicen que esa fué su último día del padre y día de la madre y desfile escolar y semana de la gratitud y tanta cosa mas... y hoy por fín sin querer queriendo llega hoy.

¿Donde se fueron esos 10 años de ansiedad para que se te acabe esa muralla de paredes y de pizarras y de carpetas y de soñorones y señoronas aguantadas y frustadas que mediante una tiza te quieren enseñar lo que nadie (mucho menos tus viejos que ya están hartos) quiere hacerlo?

¿Donde se fueron? si hoy maldita sea quiero volver a ser ese niño atontado que juega detrás de una pelota durante horas y horas y sólo se detiene a la parada seria de la miss que ya no está contenta y está seria.

Estamos en agosto por dios... vuelve la cuenta regresiva y ahora son los profesores los contentos y nosotros los aguantados y frustrados...bueno, al menos yo estoy mas aguantado y frustado que nunca) Siento como si en medio año me voy a morir y que a la vez sé que me voy a morir y por eso tengo ganas desde tirarme de mi balcón hasta tirarme a alguién en mi balcón.

Descubrí que el mejor curso que era para mí dejó de serlo y ahora odio las matemáticas como si fueran el peor curso del mundo. Adoro literatura como en 10 años nunca lo he hecho, pero empiezo a odiarlo en el momento en que hay tantos nombres y reglas que memorizar. Odio la filosofia desde el momento en que me lo enseña un cura viejo que no sabe enseñar y odio computación desde que odio a ese profesor desde que me gritó injustamente este año.

Ahora que me queda una semana de mis últimas vacaciones de medio año es desde mi balcón donde al mediodía veo como salen de la mano algunos y otros corriendo sabiendo que ya no hay profesoras que estaban contentas y ahora serias, a los niñitos caprichositos e impulsivos que corren y corren sabiendo que aún les falta mucho para llegar a su último año.

Ellos desde la acera de abajo y yo desde el balcón de arriba... es una distancia tan corta pero a ellos el sol les cae tan fuerte que no pueden alzar sus cabecitas chiquitas y darse cuenta.

Yo en cambio miro hacia abajo porque es la lluvia la que con su sentido me obliga a hacerlo y pareciera que estuviera llorando. Pareciera que toda la gente que esta desde su balcón está llorando pero a los niñitos de abajo no les cae. Ellos son muy chiquitos para que ya les caiga esa lluvia fea y triste.

Ellos son niños... yo dejaré pronto la etapa donde aprendí y fuí niño.

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